La izquierda, a la cabeza en Francia

5 de febrero de 2010
El diario francés "Le Monde" publica hoy en portada: "La izquierda a la cabeza en intención de voto en las elecciones regionales". Una noticia que anula los argumentos de la derecha más fanática que desde hace tiempo viene pronosticando una nueva Europa más azul y conservadora que nunca en la que el socialismo no tiene cabida.


Medios como "La Gaceta" y políticos como Mayor Oreja calificaban el triunfo de la izquierda en España, Grecia, Reino Unido o Portugal de "excepción" y auguraban su derrota. Ahora, sin embargo, las encuestas apuntan a que otro de los grandes motores del Viejo Continente, se decantará por opciones políticas progresistas en los próximos comicios. Las predicciones de la derecha católica no coinciden con el clamor popular.

En España, la escasa diferencia entre un PSOE desgastado por la crisis y un PP que no convence, además del auge de Izquierda Unida, no hacen sino poner de manifiesto el anhelo progresista de una sociedad aquejada de un sistema antisocial propenso a la desigualdad, perpetrado por la misma derecha política que se dice en posición de ponerle arreglo.

Como curiosidad, con "Le Monde" de hoy se podía adquirir el "Manifiesto del Partido Comunista" de Marx y Engels. En la web del diario, el libro se anuncia así: "Veinte años después de la caída del muro de Berlín, el marxismo vuelve a ser estandarte de intelectuales de renombre [...]". Por lo visto, no sólo "Público" promueve literatura revolucionaria entre sus lectores.

Los tres reyes magos de ZP

6 de enero de 2010

Hoy el diario "EL MUNDO" publica en portada una foto con Felipe González y Zapatero, cada uno en su sillón y mirando para un lado. El pie de foto, que subraya con cierta sorna los récords de paro de ambos presidentes socialistas, titula a la imagen "Los reyes del paro", muy adecuado a la fecha de hoy.

El consejo editorial de "EL MUNDO" analiza la foto en su blog (ignoro si se puede disfrutar de un análisis tan parcial como superficial en la edición impresa, dado que no gusto de comprar "EL MUNDO" y si lo he hecho alguna vez han sido las promociones las que me han llevado a cometer el error). El consejo editorial de "EL MUNDO", periódico adicto a las conspiraciones, a la desinformación y a la manipulación partidista, dirigido por un ególatra como Pedro J. (Pedro Jeta, para los felipistas), titula a su análisis "Zapatero y los tres padres magos". Al consejo le debió gustar el mordaz titular de portada y repiten la comparación entre socialistas y magos de Oriente.

La de arriba es la foto que acompaña al trivial análisis del consejo editorial. La de abajo, con casi siete años más de antigüedad, es la foto que me ha venido a la cabeza nada más ver la anterior. La foto de otros tres "reyes magos" junto a otro jefe de Gobierno, el ahora ex-presidente José María Aznar. Los peculiares reyes de 2003 trajeron cientos de miles muertos, millones de refugiados y miles de bajas en las filas de las tropas de ocupación en Irak.

Los reyes de las Azores, los reyes del petróleo, los reyes del neoliberalismo que desembocó en crisis o los reyes de la guerra no volvieron por España en 2004, como tampoco volvió Aznar a la Moncloa. Aunque no vivimos tiempos boyantes y a pesar del desempleo y la equivocada tendencia de los socialistas al neoliberalismo, cuando las críticas vienen de la cavernícola derecha mediática española sólo me sale decir: menos mal que llegaron los del paro.

Rajoy nunca ha visto "Los Simpson"

4 de enero de 2010

O eso ha demostrado el presidente del Partido Popular en un vídeo homenaje a los 20 años de emisión de la serie de la mundialmente conocida familia amarilla. En el vídeo, Mariano Rajoy sostiene que "Lisa Simpson podría ser la niña de Rajoy" y que este mismo personaje le gustó porque "tiene valores y además tiene futuro".

El presidente del PP se llevaría una sorpresa si alguien le explicara que los valores de la pequeña y fascinante Lisa difieren mucho de los que su partido predica. Para empezar es budista, una religión no teísta que nada tiene que ver con la que practica la jauría católica adicta a la crispación, al odio y a la negación de derechos y libertades a la que siempre se suma el PP.

Lisa Simpson es ecologista, además de vegetariana, y dudo que simpatizara con barbaridades como los toros, el negacionismo del cambio climático que practica el Señor Aznar o la energía nuclear que impulsan los partidos conservadores como el de Mariano.

El activismo social de la pequeña de los tres hermanos Simpson, su conexión con la naturaleza y, por supuesto, su crítica al sistema capitalista distan mucho del parecer de los populares neoliberales que conforman el PP. Si Lisa Simpson tuviera que afiliarse a un partido, no sería a Génova donde acudiría.

Rajoy ya puede buscarse otra niña, una joven patriota, católica, antiabortista e insensible a todo por lo que la pequeña Simpson de pelo puntiagudo lucha en su serie. Y, a poder ser, que no vista siempre el mismo vestido rojo, que hay entre las filas de Mariano a quien ese color causa pánico.

Apatía política, lastre de la democracia

29 de octubre de 2009
Cada vez más gente expresa su desinterés y animadversión hacia la política. Sorprende que aborrezca una actividad humana tan esencial y decisiva en nuestra vida y nuestro futuro. Pienso entonces en los motivos de su apatía y me encuentro con los eternos fallos de una estructura política a menudo desleal a la ciudadanía.


Hablamos de democracia e incluso de la utópica democracia participativa cuando la abstención electoral alcanza límites insospechados y desestabiliza el sistema democrático. Con actitud soberbia, muchos renuncian a acudir a las urnas porque a ningún representante político creen merecedor de su voto, sin atender a la irracionalidad de este planteamiento, que pasa por alto que el político no es otra cosa que el reflejo y resultado de una sociedad humana tan imperfecta. Unos votan a lo malo conocido, ignorando lo bueno por conocer y otros a lo de siempre o a lo que su entorno estima sin considerar un criterio propio. Pocos se guían por la ley del menos malo y se exigen un ejercicio de información, de contraste y deliberación, un proceso individual cuya escasez de practicantes pone de manifiesto las terribles lacras de la democracia.


A la creciente abstención se suma la manipulación de los medios de comunicación, marionetas del poder político y de sus propios intereses económicos, algo que bien puede ejemplificar la ambigüedad de los medios de PRISA cuando se hinchan de criticar a un Gobierno justo después de legislar en beneficio de sus competidores o cuando se atreven a demonizar a la izquierda latinoamericana anteponiendo los beneficios que reporta a la empresa mantener estratégicas relaciones de fluidez con la derecha política a la veracidad y rigurosidad informativa. Hacen falta comunicadores comprometidos, no con un Gobierno, ideología o negocio, sino con la objetividad periodística, motor de una democracia auténtica.


Pero incluso en el hipotético caso de que la ciudadanía ejerciera un proceso de reflexión política en vistas a determinar el color y siglas de su voto y de que los medios de comunicación ofrecieran datos incorruptibles a una sociedad sensible a la información, cabría la pereza del que, en jornada electoral, creyera inútil su voto, dada la injusticia del sistema electoral español, que permite que para el PP y el PSOE un escaño suponga cerca de 60.000 votos, cuando a un grupo minoritario como IU le cuesta más de 480.000, resultado de una irritante ley electoral que garantiza la absoluta desigualdad en función del voto y de su procedencia.

Una ley atrasada, contraria a la realidad del Estado de las autonomías, puesto que su sinrazón radica en instaurar un procedimiento de elección de los diputados nacionales a través de listas autonómicas, cuando cada vez es más limitada la capacidad de influencia o actuación de los parlamentaristas en Madrid sobre cada comunidad y siendo que cada partido presenta un único programa electoral para todo el país.


Una solución de improbable consenso constaría en establecer un sistema proporcional en listas de ámbito nacional (complementario a un sistema electoral con listas abiertas, como el que sugiere Leguina en su blog). Una segunda alternativa pasaría por un planteamiento como el alemán, donde en función de los porcentajes de voto en cada Estado el número de diputados puede variar, desconociendo, de esta manera, el número total de escaños que compondrán el Parlamento hasta después de los comicios. Ambas en aras de evitar el bipartidismo feroz y dificultar asimismo las siempre devastadoras mayorías absolutas.

Más allá de la abstención, los medios de comunicación y el sistema electoral, factores como la imperante corrupción política en España, la aversión a la democracia participativa, la debilitación de las movilizaciones sociales o los degradantes aparatos antidemocráticos que configuran los partidos políticos, entre otros hábitos heredados del franquismo sociológico, son algunos de los grandes culpables de la apatía política.

Basta ya de maltrato animal

15 de octubre de 2009
ZARAGOZA ANTITAURINA

3000 personas salimos a la calle el domingo 11 de octubre para protestar contra el maltrato y la tortura animal que cada tarde de esta semana de fiestas del Pilar tiene lugar en la plaza de toros de la Misericordia en Zaragoza.



Miles de aragoneses, acompañados de cientos de antitaurinos venidos de otros puntos del país, recorrimos la ciudad reivindicando la abolición de la "vergüenza nacional", una fiesta en decadencia que adquirió su máximo esplendor en los años del franquismo. Sobran argumentos para explicar por qué salí a la calle el pasado domingo.

Una tradición no merece el amparo de la ley por el solo hecho de ser tradición. Una tradición que se recrea en el dolor de un animal indefenso. En un país en el que el Derecho regula lo que es correcto y lo que no, provoca vergüenza y decepción que la sociedad todavía no haya logrado condenar una atrocidad así y meterla en el saco de lo prohibido, de lo inmoral, de lo insensible y de lo carente de sentido ni ética.

PP y PSOE no dudan en legitimar la tortura animal, ¿cómo iban a dejar escapar los votos de toda esa gente que jalea desde las butacas de las plazas de toros cada vez que el animal atravesado de lado a lado se retuerce de dolor? Sólo el partido regionalista de izquierdas Chunta Aragonesista (CHA) salió a la calle con los manifestantes el domingo.

A pesar de los insultos y de las burlas de una pandilla de españolistas, bandera rojigualda en mano, que acudían a los toros aquella tarde, la manifestación transcurrió tranquila. Me alegró conocer después que la mayoría de mis amigos y familiares compartían mi postura, como creo que comparte una gran parte de esta sociedad. Sin embargo, los toros son votos y son dinero, y las decisiones de la élite gobernante se rigen por ambos.

También los medios de comunicación. Heraldo de Aragón y El Periódico de Aragón recogieron en su edición del día siguiente la noticia de la protesta. Ambos acompañaron la noticia de fotos en las que sólo aparecían unas pocas personas, cuando la realidad era muy distinta. Por lo menos Heraldo tuvo la decencia de informar del número ("más de 3.000 antitaurinos"), que El Periódico despreció, calificando al grupo de "reducido" y comparándolo con las "diez mil personas [que] ocuparon sus asientos" en la plaza de toros.

Concurso de hipocresía

4 de octubre de 2009
Hoy “Heraldo de Aragón” lleva a su portada una entrevista con Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, que además ha visitado esta mañana Zaragoza, con motivo de la celebración del Día del Afiliado del PP en el Parque de Atracciones de la ciudad, donde ha intervenido en un acto político al mediodía antes de una “comida popular”.


Precisamente hoy las encuestas anuncian que el PP saca alrededor de 4 puntos de ventaja al PSOE (3,6 según “El País” y 4,4 según “La Vanguardia”) y que si se celebraran ahora unas elecciones generales, los populares lograrían casi 20 escaños más que los socialistas en el Congreso. Izquierda Unida casi duplicaría su tasa de voto, fruto del descontento de una fracción considerable del electorado socialista que probablemente se decantaría esta vez por una opción a la izquierda del PSOE ante la hipocresía de un Gobierno que se dice progresista después de cinco años cediendo a los intereses de las clases más altas (no hace falta recordar la supresión del impuesto sobre el patrimonio) y que en momentos de crisis nos hace pagar a todos con un aumento del IVA, lo que en un principio iban a pagar los más ricos en favor de los más necesitados.

A la incompetencia de los socialistas en materia económica y su gestión insolidaria se suma el incumplimiento de objetivos básicos de la izquierda en política social como los retrocesos en el camino hacia un Estado laico, o la falta de compromiso en temas como el maltrato animal, la prostitución o las pensiones. Esta decepción (bien reflejada en un artículo de la edición de hoy del diario “Público”: Un Gobierno no tan de izquierdas) unida al desgaste de la crisis económica acabarían, hoy por hoy, con la mayoría de izquierdas en el Congreso.

Pero la hipocresía es algo a lo que Mariano Rajoy tampoco duda en recurrir. Volviendo a la entrevista en “Heraldo de Aragón”, el líder del PP responde a las preguntas sobre el polémico trasvase del Ebro así:

No [sacaremos el trasvase del Ebro como bandera electoral en otras zonas de España]. Lo que hemos aprobado dentro del partido es hacer las obras del Pacto del Agua en Aragón y, si sobra agua, dársela a quien lo necesite.
Hace un año y medio, durante la campaña de las elecciones generales de 2008, el PP callaba y esquivaba el tema en Aragón. Sin embargo en la Comunidad Valenciana, la propaganda de los conservadores destapaba sus intenciones: “Si votas al PP, dices sí al trasvase del Ebro”.


Hoy, los populares prometen volver a callar aquí y dejan la puerta abierta al trasvase que el conjunto de la ciudadanía aragonesa rechaza con rotundidad. La posición de los aragoneses responde al sentido común. Aragón es un territorio necesitado de una política hidráulica renovadora, de un empleo eficiente del agua del río Ebro a lo largo y ancho de toda la Comunidad. Sin embargo, no existe un compromiso firme con ese objetivo, porque no preocupa tanto el uso del agua como la posible transferencia de ésta a otra autonomía.

El “no” al trasvase responde a un sentimiento de pertenencia del recurso, más que a una meta útil como es la de hacer de éste un uso eficaz. Es esto último lo que Aragón debe exigir a sus gobernantes, una vez rechazado un proyecto tan atroz y disparatado como el trasvase del Ebro. Lo mismo que a Levante le corresponde emprender proyectos alternativos para abastecerse de agua (que los hay) sin necesidad de suplicar recursos ajenos, evitando rifirrafes interterritoriales.

Merkel gobernará con los liberales. "La Izquierda" en auge

27 de septiembre de 2009
ELECCIONES ALEMANAS


Merkel, de la CDU, partido de centro-derecha, ha ganado hoy las elecciones generales alemanas, con más de un 33% de los votos. Merkel repetirá así como canciller de la República federal de Alemania. Lo más probable es que forme coalición con los liberales del FDP, que obtienen alrededor de un 14% de los votos, cuyo programa se asemeja muchó más al de Merkel que el de los socialdemócratas (SPD) con los que formó Gobierno la CDU hace 4 años.

Estas elecciones todos los partidos minoritarios han aumentado su porcentaje de votos, lo que supone una mayor pluralidad política. Los Verdes, los liberales y la Izquierda crecen en representación parlamentaria. Ascienden especialmente los dos últimos (Izquierda y liberales) lo que responde probablemente al descontento del electorado tanto de izquierdas como de derechas, que con la Gran Coalición formada por socialdemócratas y democristianos los últimos 4 años no han visto cumplidas sus expectativas, dado que la sostenibilidad de un Gobierno formado por ambas tendencias requería de políticas moderadas, insuficientemente liberales en materia de economía para los votantes de derechas y escasamente comprometidas con los intereses progresistas para el electorado de izquierdas.

Die Linke (La Izquierda), formada por ex-comunistas del este y políticos socialdemócratas descontentos (especialmente con el rumbo neoliberal que tomó desde Schroeder el SPD), está ganando terreno. Ha sido criticada por el populismo de sus eslóganes electorales ("Más para educación, menos para bancos", "Justicia social", Fuera de Afganistán", "Gravar la riqueza"), pero defiende, en cambio, un programa político coherente y exento de radicalismos. Los 53 diputados de La Izquierda son oficialmente vigilados por los servicios secretos ante el temor que produce el auge del partido. Una práctica descabellada y antidemocrática que sin embargo apenas suscita interés entre los medios de comunicación liberales.

Dos noticias menos esperanzadoras marcan la jornada de hoy. La primera es que la participación ha bajado cinco puntos frente a la de 2005, la más baja de la historia. Dado el valor de un puñado de votos, decisivos ante la disyuntiva de que el Estado alemán responda a partir de ahora a la grave crisis económica con políticas neoliberales o desde una visión progresista, considero la abstención un error del ciudadano.

La segunda es que, a pesar de las insatisfacciones que pudo provocar la Gran Coalición de izquierda y derecha, en un momento político delicado como el que nos toca, la solución más segura (dada la imposibilidad de formarse un Gobierno de coalición de izquierdas) pasaría por abordar la crisis desde la moderación centrista que supuso la Gran Coalición de los últimos 4 años. Sin embargo, Alemania tendrá que atenerse ahora a políticas neoliberales, las mismas que sumieron al mundo en una profunda crisis hace más de un año, y la vía menos eficaz para acabar con las injusticias y los errores del capitalismo sin límites.

El batacazo de los socialdemócratas (con sólo un 23% de los votos) se ve compensado con el auge de La Izquierda (12% frente al 8% de 2005), de manera que aunque los progresistas se ven resignados a la minoría parlamentaria, cada vez más alemanes apuestan por un programa político de izquierdas sólido y comprometido, contrario a la hipocresía de los socialdemócratas, la misma que la de los socialistas españoles cuyo Gobierno ha anunciado esta semana que subirá el IVA, una medida fiscal que, lejos de responder a ese principio de solidaridad del que hacen gala, afecta a todos, los más y los menos pudientes, por igual.

Aquí, en España, la hipocresía de los socialistas se traduce en absentismo electoral y en un desencanto generalizado. La desconfianza hacia una izquierda más alejada del centro como Izquierda Unida, la debilidad de este grupo político, la aparente inutilidad de votar a un partido minoritario en un sistema desafortunadamente bipartidista como el español y una ley electoral injusta acaban con cualquier alternativa de progreso diferente a la de un PSOE que no siempre atina a la hora de cumplir con su electorado y hacer honor a sus siglas.